6 Trucos para causar una buena impresión con los textos de tu web

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Uno de los pilares fundamentales a la hora de crear una web y, en general, la estrategia de la empresa, son los textos. Utilizamos textos en la web, las Redes Sociales, emails, presupuestos…

Y en muchas ocasiones, improvisamos y no somos conscientes de lo realmente importantes que son.

Si una web aburre o no causa ningún efecto, se cierra. Si hay mucho texto enrevesado, se cierra. Si no hay ninguna acción que hacer en la web, se cierra. Y podríamos seguir y seguir…

Pero lo peor de todo, es que difícilmente alguien vuelve a la misma web.

Sólo cuentas con unos segundos para causar una buena impresión y que se queden. 

Y aquí es donde entran los textos.

Te presento a Cristina Llorente, una redactora de los pies a la cabeza que trata cada día con empresas que quieren darle una vuelta a su comunicación.

Su trabajo consiste en ayudar a pequeñas grandes marcas a elaborar y comunicar su mensaje con claridad a través de la redacción de textos y el diseño web.

Y estoy muy orgullosa de tenerla como invitada en mi blog, contándonos todos esos trucos que debemos seguir para tener unos textos de diez en la web.

 

Trucos para que los textos de tu web sean directos y dinámicos

Los textos de tu web son una conversación con tu cliente. En ocasiones son la primera conversación. Por lo tanto, de ellos depende también la primera impresión que tu marca causará en las personas que los lean.

La misión de los textos de la web es mantener un diálogo fluido con las personas que llegan a ella. Deben aportar la información necesaria sobre tu negocio, de forma ordenada, indicar al usuario el siguiente paso y, sobre todo, estar pensados para conectar con tu cliente ideal.

De ese modo serán más fáciles de leer. A tus visitas les resultará más sencillo seguir la lectura y
encontrar la información que buscan.

Estos son algunos trucos de copywriting que puedes utilizar desde ya para que tus textos sean más directos y dinámicos.

#1 Recuerda que estás hablando con tu cliente.

Ya he dicho que los textos de tu web son una conversación con tu cliente. Por ello, tienen que estar dirigidos a esa persona que quieres que compre tus productos o contrate tus servicios.

Háblale de forma directa utilizando la segunda persona del singular. No hay nada más directo en una conversación que hablar de tú a tú. El “tú” ayuda a establecer una conexión más personal y cercana.

Utiliza el usted solo si es con un fin estratégico. Porque tu marca quiere mostrar respeto o
mantener cierta distancia.

De tú o de usted, pero siempre manteniendo el mismo tratamiento.

Cuando una persona lee los textos de una página web lo hace sola. Por eso el mensaje se
asemeja más a una conversación real si utilizas tú en lugar de vosotros.

#2 Dale ritmo a la conversación.

Para que un texto sea dinámico tiene que tener ritmo. A nivel de estructura y a nivel de párrafo. No escribas largos textos monótonos y planos. Organiza el mensaje en diferentes ideas y divídelo en secciones. Cada una con su titular. Harás más fácil la lectura. Porque en Internet no leemos, escaneamos. Y el uso de titulares para diferenciar bloques de texto ayuda a localizar la información aunque se realice una lectura superficial.

Escribe párrafos cortos. Y dentro de cada párrafo combina frases de diferente longitud para que el texto tenga ritmo. Conviene evitar las frases demasiado largas y enrevesadas porque son difíciles de leer y el mensaje se pierde entre los conectores. Tampoco se trata de escribir solo frases muy cortas. El mensaje resultaría telegráfico. (Observa cómo he escrito este párrafo)

#3 Que no sea un monólogo.

Los textos de una web no son un monólogo. Son un diálogo (metafórico) y eso es cosa de dos. Se
trata de implicar en la conversación a la persona que lee.

Puedes hacerlo apelando de forma directa a su participación. ¿Cómo? Utilizando preguntas o
sugiriéndole que haga algo. Por ejemplo: ¿Te suena esta situación? ¿Tú también has vivido esto? Imagina cómo te sentirías si solucionases ese problema que te causa tantos dolores de cabeza.

Al utilizar preguntas cuya respuesta pueda ser sí o no, siempre es más recomendable darles la
vuelta para tratar de que la respuesta sea sí. Las respuestas afirmativas nos llevan a un estado de predisposición positiva mientras que las negativas cierran la conversación.

Conseguirás que el lector mantenga el interés en la lectura y que a la vez reflexione sobre cómo afecta lo que está leyendo a su situación personal.

#4 Evita las expresiones ambiguas. Escribe textos específicos.

Es frecuente encontrar en páginas web textos que no dicen nada. Que son tan impersonales que se podrían utilizar para cualquier empresa del sector o incluso de otros sectores y encajarían igual (de mal).

Me refiero a expresiones como “somos una empresa líder en nuestro sector con más de 30 años de experiencia” o “nuestros servicios integrales…”. Son frases que no aportan información de valor para los clientes. No son específicas y no son directas.

Para hablar de tus servicios, por ejemplo, puedes explicar en qué consisten; qué beneficio conseguirá la persona que los contrate; a quién están dirigidos. Empieza dirigiéndote a tu cliente hablando del problema que resuelven o de los resultados que conseguirá tras contratarlos. De ese modo identificará que está en el sitio adecuado.

Cuanto más específicas sean las palabras, mejor.

#5 Si quieres acción, utiliza verbos de acción.

Es tan sencillo como que los verbos de acción ayudan a contar hechos e invitan a actuar. Son dinámicos. Los textos de la web siempre tienen un objetivo y ese objetivo suele estar asociado a que el lector realice una acción. Es importante ponérselo fácil.

Son verbos de acción, por ejemplo: creer, hacer, imaginar, superar o lograr.

#6 Y crea llamadas a la acción apetecibles.

Pide a tus lectores que realicen esa acción que se corresponde con el objetivo de tus textos. Todas las páginas deberían contener una llamada a la acción que indique al usuario lo que tiene que hacer después. Que señale la ruta de navegación.

Suena redundante pero utilizar verbos de acción en esas llamadas hará que sean más apetecibles que si utilizamos mensajes estándar. Imagina que estamos en la web de una empresa divertida y desenfada que organiza eventos infantiles y mira la diferencia:

Suscríbete a nuestro boletín” vs. “Si quieres que todos los viernes haya fiesta, únete y que llueva confeti

Las llamadas a la acción debe ser claras, indicar lo que pasará después de hacer click y estar
redactadas de acuerdo con el estilo de comunicación de la marca.

Unos textos directos y dinámicos te ayudarán a mejorar la experiencia de usuario en tu web. Y tú, ¿utilizas algún truco para que tus textos se parezcan a una conversación? Cuéntanos en los comentarios.

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by raquel

¡Hola! Me llamo Raquel y soy Community Manager. O dicho de otra forma… creo contenido creativo y profesional en las redes sociales para que el usuario se divierta cuando accede a éstas a la vez que el empresario aumenta sus beneficios gracias a esa publicidad. Me dedico a pequeños negocios porque también pueden tener una imagen profesional en Internet. Cada día me esfuerzo para que les guste mi trabajo y superar sus expectativas cuando me contratan. ¡Pasa e investiga! Y no dudes en contactar conmigo para cualquier consulta :)

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